La actigrafía es un examen no invasivo, realizado por medio de una pequeña pulsera del tamaño de un reloj, que registra la presencia de movimiento y, a menudo, luz ambiental. El examen se lleva a cabo durante un período de 7-15 días y permite identificar los períodos de sueño / vigilia durante el día y la noche. De esta manera, los médicos pueden tener una visión general del insomnio, los tiempos de sueño y vigilia, la duración de los períodos de vigilia nocturna, el progreso de los despertares y cualquier hábito incorrecto que altere la higiene del sueño (por ejemplo, siestas largas durante el día). Otra ventaja de la actigrafía es la posibilidad de medir el sueño, teniendo en cuenta los días de trabajo y los días de descanso, realizando un seguimiento del paciente según sus hábitos de vida y sin los factores que interfieren con las características del sueño. Además, la actigrafía permite una evaluación de los ritmos circadianos, es decir, los tiempos de sueño y vigilia en relación con los hábitos sociales dictados por el trabajo y la familia. La tabla actigráfica puede ser fácilmente evaluada por médicos expertos en medicina del sueño y se puede utilizar durante el diagnóstico o para controlar la terapia.